GIGI


Gigi era el seudónimo con el que firmaba cuando estudiaba Ilustración en la Escuela de Artes de Toledo.
Tras años creando bajo la firma Gigi Handfans, hoy, unifico mi pasión por la pintura y la historia del arte en mi marca personal Gigi Toledo.

Hoy, da nombre a mi proyecto. Soy Virginia; diseño, pinto y monto personalmente cada abanico que sale de mi taller. Estudié y me licencié en Historia del Arte, trabajé muchos años como arqueóloga. Durante esos años aprendí que los objetos artesanales son memoria viva: igual que una cerámica antigua nos habla de quien la usó, mis abanicos también cuentan la historia de quien los lleva hoy.


EL OFICIO DE TELADORA

Trabajo con materias primas de gran calidad. Las varillas de mis abanicos se fabrican en los mejores talleres de Valencia y las personalizo en un taller de carpintería familiar. Sin embargo, lo que más me caracteriza es que aprendí a entelar mis propios abanicos.

Esta es una profesión que en Aldaia se transmite de madres a hijas; un oficio de gran importancia que requiere muchísima cualificación. Decidí aprenderlo porque pinto mis diseños en seda sobre bastidor (e incluso los bordamos) y, para montarlos con la precisión que busco, me era imprescindible dominar esta técnica. Antes, al enviar mis piezas desde Toledo, el dibujo no siempre quedaba en la posición exacta; ahora, al controlarlo yo misma, el acabado es perfecto.